Alejandro atraviesa los años más duros de su vida: su matrimonio se rompe tras el nacimiento de un hijo fuera de la relación y su padre muere de cáncer. Sumido en la depresión y en medio de la crisis de la industria musical, cambia de discográfica sin lograr conectar con su nuevo entorno. Apoyado en su nueva pareja Raquel Perera, recupera poco a poco la ilusión y las ganas de crear. Aunque su vida sentimental vuelve a tambalearse, finalmente alcanza el equilibrio. Una nueva pareja, una nueva discográfica y la cercanía y complicidad de sus cuatro hijos llevan a Alejandro a uno de los mejores momentos de su vida.
